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Sobre lo aprendido – Alumnos del curso 2010/2011

196049_1310543220455_1736850554_527196_8335396_nLlego Septiembre  para poner fin a los calores estivales, el acoso de los mosquitos, la canción del verano , el batiburrillo del chiringuito, las vacaciones con los suegros y demás infamias propias del Verano.

Para empezar un nuevo curso, a todos los alumnos y amigos de la ECH os proponemos un ejercicio de reflexión. ¿Qué aprendiste el curso pasado? ¿Qué significa para mi la ECH?

Esta mismas preguntas fueron respondidas el pasado mes de Junio por alumnos de los Seminarios de Antiguos I, Antiguos II y Creación Literaria. Todas las respuestas fueron expuestas en la fiesta de fin de curso que organizó Acubo y el bar La Feucha. A todos los que estuvisteis allí, gracias por vuestro buen humor y vuestras ganas de fiesta. Fue una noche sin irrepetible. Para los que no pudisteis venir aquí tenéis los textos de algunos de los asistentes.

Los Antiguos y Nosotros I: la imaginación bíblica y la creación contemporánea

los montes de jerusalem

“Cuando salgo del metro y estoy a unos pasos de la escuela, experimento una sensación parecida a las primeras veces de todo lo que me ha ocurrido en la vida.

No pienso nombrar aquellas primeras veces, porque caería irremediablemente en los tópicos. Lo reconozco.

Sin embargo, lo que sí puedo contarles es que una vez dentro de la escuela, percibo una voz que me incita a cruzar el umbral de una pesada puerta de madera.

Aún no he llegado a cruzarla, pero me basta con mirar a través de su mirilla, porque puedo echar un vistazo dentro de mí y cuestionar mis creencias más profundas.”

Carlos Modonese


“La ECH es lanzarse a un imposible. Enamorarte de tu novia de siempre. Religar.”

Miguel Salgado


“Que no hay nada nuevo bajo el sol. Que todo tiene su momento y cada cosa su tiempo.  Que la pregunta hay que hacérsela aun a sabiendas de que no hay respuesta. Que es sabio saber lo que no puede saberse. Que el hombre antiguo siempre supo que nuestra existencia individual es finita, pero siempre hay algo más grande que uno mismo de lo que vale la pena formar parte.”

Clara Álvarez


“Siempre me han dicho que las cosas pequeñas pueden ser importantes, pero nunca lo he tomado en serio. Quizás sea por mi tamaño.

Este curso en la ECH me ha enseñado que me equivoco. Sólo los lunes unas pocas horas y unos vinos pueden darte algo que te acompañe siempre.”

Alicia Canovas


Los Antiguos y Nosotros II: imágenes y misterios del mundo griego clásico

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La vida en comuna, como cualquier otra, está muy bien organizada y tiene su rutina.

Levantarse, el olor del café que preparan los hombres. Despertar a las niñas, darles de desayunar pan con aceite y llevarlas a la escuela, al lado del bosquecillo de alcornoques.

No voy a contarlo todo. Sólo que yo principalmente me encargo de los animales: doce gallinas ponedoras, un gallo, una pareja de cabras y la galga Culebra. Luego preparar las comidas, recoger, leerles cuentos a las niñas, etc. En fin, una vida.

Pero los jueves esa rutina se corta, pues a eso de las ocho de la noche cojo el Citroen Dyane 6 y salgo camino de la autovía para llegar, siempre con cinco minutos de retraso a la calle Oria 13, donde aprendo todo aquello que de alguna manera ya intuía y es eso de que los antiguos y nosotros de alguna manera tenemos mucho que ver.”

Isabel Gallego


“He llamado a mil puertas y he buscado… Nada. Hoy no vendo un colín. Estaba diluviando, yo empapada, de nuevo desazón, la lluvia siempre me había gustado pero hacía diez años que la lluvia no me aportaba más que humedad y moho, no refrescaba no despejaba y si limpiaba la atmosfera era sólo un espejismo, cuando empapada pensaba en algo, me daba cuenta que vivía anquilosada en el mal humor, que ya no sabía ni pensar. Llamé a una puerta y tuve suerte, no sólo se abrió, también me dejaron entrar, y me ofrecieron una silla, quizás este fuera mi día. Había doce personas sentadas alrededor de una mesa hablaban de cosas raras para la época, cuando la lluvia no sólo me mojaba yo también pensaba en cosas así, raras, pero también era joven y me lo podía permitir: dioses, batallas que se ganaban de verdad, viajes como sueños, educación,  ¿ética relacionada con la política?, muerte, perdidas, coraje, palabras que servían para mucho… o al menos eran útiles, comunidades y armonía. Alma. Cuando salí de allí tire mi maleta de vendedor de enciclopedias y volví a vagar, a dedicarme a lo mío, a ser más justo pero había ocurrido algo más, ya no podía sólo vagar, quemazón y anhelo, tenía que volver allí deseaba ser parte de esa comunidad.”

Laura García


ANUNCIOS CON PALABRAS:
“Trueque de acomodos en la ECH”:
Cambio habitación de orientación solar centrípeta, por apartamento de orientación lunar centrífuga.
Absténganse propietarios de espacios virtuales o casas a la deriva.

Carmen Narbarte


INVERSAMENTE  PROPORCIONAL

A y B. se encuentran por una calle cualquiera. Hace tiempo que no se ven, aunque fueron amantes, en otra vida.

B.- ¿Qué es de ti? ¿Qué haces ahora?

A.- Todo bien, algo por aquí, algo por allá…no me quejo. Pero tengo un poco de prisa, es que llego tarde a clase.

B.- ¿A clase de qué?

A.- Bueno…estoy haciendo un curso sobre la Biblia.

B.- No me lo puede creer… ¿Tú en algo de religión?

A.- No es de religión…es algo casi filosófico…encontrar sentimientos en la Biblia que son, bueno, son los mismos sentimientos que nos mueven ahora a nosotros, en nuestro mundo.

B.- (Con cara de perplejidad) ¡Ah! Suena bien…si, raro, pero bien. ¿Y donde se estudia eso?

A.- Es una escuela de escritura y creación del pensamiento.

B.- No me suena que haya muchas de eso.

A.- De hecho, es la única.

A. y B. se despiden. Lo que B. ha entendido es inversamente proporcional a lo que ha sentido en su corazón al ver de nuevo a A. Y por eso se pasará un día por esa escuela, para intentar verle de nuevo. Lo que no sabe es que se volverá adicto a ella y seguirá allí cuando A. ya se haya marchado, porque conocerá a otras A. y E. y C. y H….”

Carmen Espinosa


X Máster de Creación Literaria

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“Que los objetos hablan

El NY de Alex

Katherine y  Heathcliff

Queso, vino y jamón

Que los símbolos crean espacios

In the mud of Love

La presa,  los Tártaros, El Adversario, La Piedra

Los cuentos de Montse

El ojo crítico de José Luis

Que las ideas pueden ser poéticas

Los diálogos de Paula

La prodigiosa escritura automática de Pedro

Las clases fragmentarias de Tomás

La risa, el espanto, el trabajo

Mis cuentos”

Granada Giménez


“El curso de creación literaria ha corrido con las tres marcas de un buen diálogo: intensidad, significación y avance.

1.    Intenso. Semana a semana, ejercicios de lectura y escritura, con dedicación por momentos obsesiva para sacar una página con sentido. La imaginación también suda.

2.    Significativo. Una clase, un libro, una película: puntos de giro en la mirada, descubrimiento de nuevas técnicas y enfoque. Cada palabra, una conjura de la banalidad y el estereotipo.

3.    Con avance. No te has repuesto de un aprendizaje cuando viene el siguiente peldaño de la escalera, el siguiente recurso al encuentro. Áspero a veces, puesto que la prueba, el acierto y con frecuencia el error son los maestros que imparten su lección: a través de los profesores, los/las compañeras y el propio criterio que se va formando.

Las mismas cualidades, por otra parte, que distinguen las mejores aventuras.”

Luis Bascones

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